martes, 30 de abril de 2013

Seguirá siendo lunes














Seguirá siendo lunes todo el día,
seguirás sintiendo la mordida feroz
de las horas a cámara lenta,
de las voces que te despiertan.

Seguirás deseando que llegue
el viernes y la libertad a medias,
la insumisión y la levitación,
los bares, los parques, los estanques.

Seguirás en la rueda sin tiempo 
para pelotas ni pipas,
seguirás siendo ratón enjaulado,
seguirá siendo lunes.  

lunes, 29 de abril de 2013

Nota a los lectores













Hoy no me sale la voz.
Afónica.
Muda.
Catastrófica.
Hoy no puedo cantar.
Será que estoy vacía,
será que agoté las canciones.

domingo, 28 de abril de 2013

Resaca













La resaca no se cura:
se transforma. 

Esta resaca 
se convierte  
L    E    N    T    A    M    E    N    T    E
en partida de cartas 
con el tiempo y sin faroles,
en pulso a mano atada
a la espalda y sin trampas.

Esta resaca 
crece, 
se reproduce 
y muerde en los ojos,
L    E    N    T    A    M    E    N    T    E
sin aviso previo
y con alevosía.

La resaca te susurra: 
ya te lo dije.

sábado, 27 de abril de 2013

Yo estuve en Harlem














Negros, Negros, Negros, Negros. (Federico García Lorca, El rey de Harlem)

Nací de la boca de metro
de parto natural, 
mi madre nunca imaginó
que llegaría tan lejos.

Me llevaron hasta allí
los ojos del poeta,
los labios del músico de jazz
a su ritmo y compás.

Las calles de Harlem
olían a comida del sur
y sonaban a huidas del norte.
Las calles de Harlem 
vestían con traje largo
y pluma en el sombrero.
Las calles de Harlem
pedían a gritos
que su rey nunca se hubiera marchado,
que el poeta no hubiera muerto.

viernes, 26 de abril de 2013

6 millones











6 millones de bocas
con hambre, caries y voz
12 millones de ojos
sin venda, gafas, ni futuro a la vista
6 millones de narices
sin un puchero que oler
12 millones de manos
vacías, cansadas, gastadas
6 millones de cabezas
doloridas, a la sombra de una oficina con siglas
12 millones de pies
arrastrados, sin zapatos, sin camino
6 millones de personas
frenadas, censuradas, paradas.

jueves, 25 de abril de 2013

El gato en la farola














Levanté la mirada 
-como quien levanta 
la mirada-
y vi un gato en la farola.
Vigilante y almirante
con la certeza de 
dominar la calle
-y por extensión, el mundo-
me habló de aquel día
en que su dueño 
le abandonó,
como quien tira una
bolsa de basura.
Aquel día, el humano
volvió a ser animal,
y el gato, en la farola,
se convirtió en el rey
de la tierra.

miércoles, 24 de abril de 2013

A traición













No duerme el que sueña despierto,
pues le tiran de los pantalones los sueños
y sólo quiere salir corriendo. 

No vive a tiempo completo,
pues la vida está hecha de fantasías
y las horas se hacen su dueño.

No se muere todo este tiempo,
pues fibrila a base de espacios
y las noches lo ponen a cubierto.

martes, 23 de abril de 2013

Todo el tiempo está en tu mano












Todo el tiempo está en tu mano,
y toda la saliva en la garganta.
Tragando y aguantando el dolor
que viene de los años,
que arrastra la decepción,
que corta la esperanza.

Pero el tiempo se ha posado,
mariposa fuera de temporada,
yogur caducado sin fecha en la tapa,
en la yema de tus dedos
a esperarte en la ventana.

Todo el tiempo está contado,
sólo faltan las mañanas
y las noches en tu costado. 

lunes, 22 de abril de 2013

El mundo no se acaba













Siempre que exista mundo,
siempre que existan países,
siempre que existan ciudades 
donde cobijarnos.

domingo, 21 de abril de 2013

Existe la locura













Existe un potente fármaco
que calma la pena,
alivia el dolor,
relaja el alma.

Cama calma ante la nada,
cama dura y suave almohada,
sin plumas de animal,
sintética como una pastilla sin escamas.

Así es desde la cuna,
con sábanas de franela 
atrayendo la dicha y la fortuna,
arropándote del frío y la duda:
existe la locura.

sábado, 20 de abril de 2013

Estos son mis versos










Los doy a manos abiertas,
sin reparo ni pudor,
como si paseara por una playa nudista
y os vendara los ojos;
al abrigo de las olas y el olfato.

Tocadlos, 
palpadlos,
traspasadlos.

Sólo son unos versos,
son sólo unos versos.

viernes, 19 de abril de 2013

Horizonte













Horizonte, no te alejes.
No te veo,
por más que cierro mis ojos 
miopes.
Si fueras una palabra
haría lo imposible
por alojarte en un poema.

Horizonte, no te vayas. 
No te siento,
a pesar de estirar mis brazos.
Si fueras mi mañana 
nadaría sin gafas,
te sentaría en mi regazo,
sin condiciones ni contrato.

jueves, 18 de abril de 2013

Enredada












Enredarme a tus pies,
como quien abre un paquete de pipas 
una tarde de domingo.

Enredarme a tus piernas,
como quien sale a tomar el vermut
y vuelve a las ocho de la tarde.

Enrerdarme a tu cintura,
como quien se abraza a un árbol 
una tarde de primavera.

Enredarme a tu espalda,
para llegar a tu cabeza:
aquí me quedo. 

miércoles, 17 de abril de 2013

Ventanas













Ojos a medio abrir,
-como recién levantado-
con el pelo en tu cara
y los músculos por estirar.
La mañana es una incógnita
por descifrar,
el día una aventura 
a medio terminar.

Me gusta mirar las ventanas,
con visillos, cortinas y persianas.
Me gusta ver cómo respiran
y bostezan, ilusionadas,
añorando salir a la calle,
deseando quedarse en casa
al abrigo que ellas guardan.

martes, 16 de abril de 2013

Ordenar los armarios










Ordenar los armarios:
guardar la ropa de abrigo,
la lana y la pana,
las botas de agua 
y el paraguas.

Ordenar los armarios;
como quien estrena vida,
saca pecho, toma aire
en manga corta
con nuevas esperanzas
y camiseta de toda la vida.

La primavera nos da otra
oportunidad de ordenar
y guardar, ordenar 
y sacar del armario
lo bueno y lo malo.

lunes, 15 de abril de 2013

Buscar










Buscar riquezas 
más allá de donde 
te lleven los pies.
Buscar llenar tu vaso 
y tu nevera,
tu libreta de notas 
y tu cartera.
Buscar tan lejos
que te pierdes
en el camino 
y te tienes que buscar.

sábado, 13 de abril de 2013

Desencajo












Desencajo de este mundo
como pieza de otro puzzle 
a punto de quebrarse.

No empujes,
que me rompo.

Busca mi sitio 
en otra caja,
con otras piezas.
Mira bien mis colores,
mi dibujo,
mi contorno.

No tengo un niño a mi lado
jugando con un trompo,
me rodea un gato negro
con el pecho blanco.

Mira bien mis matices,
mi textura:
Por fuera parezco
dura, si me mojas
me deshago, 
me pierdo.

Desencajo de esta suerte,
desencajo de este día,
desencajo de este mundo
y me busco sin medida.

viernes, 12 de abril de 2013

jueves, 11 de abril de 2013

No me representan















Este sueño que se desvanece 
no me representa. 
Tengo tantos sueños 
como palabras para llenar estos versos
que se suben a mi espalda,
mochila llena de mapas,
cafeína natural en taza.

Este momento de duda
no me representa.
Estos dolores de barriga 
y de cabeza,
que se curan con un sobre
a la hora de la cena.

No me representan,
aunque lo intenten.
No me representan.

miércoles, 10 de abril de 2013

F5












F5
a la barbacoa y las hamburguesas.

F5
al despacho de pan en un pueblo pequeño.

F5
a las tarjetas de embarque transoceánicas.

F5 
a las botellas de sidra un domingo inesperado.

F5 
a una boda en Las Vegas: yo de Marilyn y tú de Elvis.

F5
a esta vida insana, insensata, impredecible.

F5
a todos los sueños, para que venzan a las pesadillas.

F5

F5

F5

F5

F5

F5 aquí y ahora.

martes, 9 de abril de 2013

El chico que derramó la Coca Cola


La hermosa camarera es tan fría como esta primavera, extensión de un invierno lluvioso y nevado que pocos recuerdan. Entre tazas de café se entremezcla el sonido de las tragaperras. Dos chinos llevan varias horas postrados ante la máquina como si fuera su jornada laboral. 

Todavía no son las cuatro y media de la tarde y la profesora se ha pedido una cerveza en lugar de un descafeinado. En realidad quería una Coca Cola sin cafeína, pero se ha cansado de pedirla porque ningún bar la tiene. Es de esas pequeñas luchas que acabas abandonando, con una mezcla de rabia y desgana.

Un chico va hacia la mesa con una Coca Cola en una bandeja, como un equilibrista. Sólo le queda una mano libre, en la otra agarra con fuerza su maleta. Como si de una profecía se tratara, la profesora ve claramente que el botellín se lanzará cual suicida, se romperá y algunos cristales caerán en el bocadillo de una chica que prefiere no sonreír. Él recoge su vergüenza y limpia su maleta, luego pide disculpas a la chica y va a la barra a por otro botellín. 

El chico que derramó la Coca Cola recibe el más gélido trato de la camarera, pero consigue un botellín nuevo y se sienta con una sonrisa. Los chinos consiguen el premio gordo de la tragaperras y la cafetería se llena del sonido de monedas saltando. La camarera ni lo escucha.

Ningún paisaje urbano se presenta tan hostil y tan humano a la vez. El lugar donde la gente viene y va. El lugar donde todos se encuentran y nadie se saluda. Se supone que la ciudad no era esto. Se supone que la profesora espera noticias, quizás por eso no consigue ver la sonrisa de la camarera, ni escuchar el ruido de las monedas, ni dejar de sentir compasión por el chico que derramó la Coca Cola.

lunes, 8 de abril de 2013

Dación en pago












Yo te DOY mis cuatro paredes
decoradas con fotos de un viaje
que no pudimos repetir.

Te DOY mis zapatos, mis cacerolas,
mis toallas sin bordar,
mis sábanas de Ikea.

Te DOY los juguetes de mis hijos,
algunos ya olvidados, 
déjame el peluche verde.

Te DOY la comida de mi nevera,
los yogures, las salchichas,
la leche desnatada y la entera.

Te DOY mi cepillo de dientes,
mi champú anti aspa,
mi crema antiarrugas.

Te DOY toda esta rabia,
no la quiero, no la quiero,
esta rabia es toda tuya.

Te PAGO y te DOY,
te pago y me voy,
con mi mano delante y mi mano detrás.

domingo, 7 de abril de 2013

14 horas, 20 minutos, 30 segundos

14 horas, 20 minutos, 30 segundos
encerrada para llegar a casa:
la casa se merece tantas horas,
tantos paisajes, tantas paradas.

Sólo quiero llegar,
quitarme los zapatos,
volver a la rutina que dicta el reloj
-imposible de sobornar-.

Sólo quiero desandar lo andado
con la suerte de esta doble nacionalidad,
viajera y caprichosa.



sábado, 6 de abril de 2013

Escrache o revienta













Colgado de una cuerda corta y gruesa
mis pies no llegaban a la silla 
desde la que firmé la hipoteca:
escrache o revienta.


viernes, 5 de abril de 2013

De reojo









Esa mirada colmada de futuro 
para dos, tres o cuatro.

Esa mirada pega a nuestra puerta
sin manchar el felpudo: "cat inside".

Esa mirada pasa hasta la cocina 
y prepara una cena de sueños.

Esa mirada otea un horizonte amable, 
se viste de largo, te besa la mejilla,
te coge de la mano: vamos juntos.



 

jueves, 4 de abril de 2013

La soledad del corredor














No es tan solitaria,
le acompañan músculos
pesados, acompasados,
válvulas que empujan
a un corazón valiente;
superando, concentrado,
cabalga, cabalga,
cabalga en el asfalto,
con el sol a la espalda
y un millón de pensamientos.

No estás solo, 
te arropan los kilómetros,
exigentes compañeros,
no estás solo,
no lo olvides,
te ayuda una mente que consigue
que la meta quede cerca,
que el calor te abrigue. 

miércoles, 3 de abril de 2013

Tuitpoema #11 @los_secretos















Te guardé una entrada 
para el acierto,
con canciones de luz artificial,
con sueños sin prisa, sin memoria,
sin lugar para calcetines rotos,
sin el loco que nos recuerda 
que los días siempre son pocos.

Te guardé una foto
casi borrada
de los años esperando en la ventana, la demencia 
extrema, la cordura rota,
los secretos guardados
en una caja roja.

martes, 2 de abril de 2013

Nosotras













Somos aquellas muñecas 
que aguantan el tiempo
-y la distancia-,
el polvo y la memoria;
dispuestas a saltar de la estantería,
decididas a recorrer países 
en los días que apriete el calor.

Somos el libro no abierto,
el poema sin leer,
el verso incomprendido;
somos el agua que te ayuda
a seguir el camino;
somos lo que queramos
ser porque es lo que queremos:
nosotras.

lunes, 1 de abril de 2013

Mis más sinceras disculpas













Me van a disculpar, 
pero he decidido volver
al vientre materno.

Así que me siento cómoda,
en silla de mimbre,
en mecedora de madera;
me dejo flotar ingrávida,
como una astronauta 
con uniforme del colegio
que viaja al pasado,
pues necesito chuparme el dedo.