martes, 30 de septiembre de 2014

Un poema largo

Siempre quiero escribir un poema largo,
Pero nunca lo consigo.

Suelo pensar que mi vida es demasiado normal. 
Despertar. Trabajar. Pasear al perro. Correr. Cenar. Dormir.
No da para tanto, mucho menos para un soneto.

Leo a otros poetas con la intención de encontrar inspiración 
En versos lejanos, incluso rimados,
En palabras colocadas en lugares inesperados,
Leo otras letras y escucho su eco desgarrado.

Siempre quiero escribir un poema largo,
Pero nunca lo acabo.

Suena la voz de Neil Young y su guitarra cierra el trío,
Entre las dos besan las letras que bailan con un silbido.
Suena a viejo, a sucio, a días que se resisten al olvido. 
Quizás este disco me haga llegar allí donde nunca he alcanzado,
El horizonte móvil, el camino embarrado, la carretera keroucada.

América escribe los días por mí, se equivoca y hace borrones.
No leerás ese libro de nuevo porque el final es demasiado duro de contar.

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Doy al pausa para acariciar tu brazo, para notar tu piel de gallina en mis manos,
Para constatar que respiras y Chomsky ronca a nuestro lado, 
Retomo con un bostezo pues es tarde y debería dejarlo.
El disco pronto se acaba y el despertador está programado
A las 6 de la mañana, no es la hora de los poetas.

No obstante, sin embargo y a pesar de los contratiempos,
Siempre quiero escribir un poema largo,
Pero nunca lo persigo,
Solo unos versos mal rimados, mal contados,
Solo un clic para evitar el brillo. 

Ipad apagado. 

Siempre quiero escribir un poema largo,
Pero nunca lo consigo. 

viernes, 26 de septiembre de 2014

Atrás

Hoy eché la vista atrás y descubrí 
que necesitaba gafas de lejos.


Donde mi memoria ha borrado más nombres que caras,
todavía suenan canciones, acordes y noches de conciertos.

Son la mecedora del tiempo,
son la voz de mis recuerdos,
son de mi alma el sustento.

jueves, 18 de septiembre de 2014

corredorA de fondo

En el fondo 
correr es llegar al fondo.
Extender el brazo, 
estirar la mano,
palpar los miedos 
sin asustarlos. 

Desde el fondo
salen los puentes,
los precipicios,
los decimoséptimos pisos,
mientras los kilómetros 
pisan los límites,
sudan las dudas,
sacan una sonrisa a quien saluda. 

En el fondo
correr es salir del fondo.