domingo, 7 de abril de 2013

14 horas, 20 minutos, 30 segundos

14 horas, 20 minutos, 30 segundos
encerrada para llegar a casa:
la casa se merece tantas horas,
tantos paisajes, tantas paradas.

Sólo quiero llegar,
quitarme los zapatos,
volver a la rutina que dicta el reloj
-imposible de sobornar-.

Sólo quiero desandar lo andado
con la suerte de esta doble nacionalidad,
viajera y caprichosa.



4 comentarios:

  1. El tiempo, ésa variable implacable...

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  2. Buff... Los que vivimos alrededor del mundo "ALSA" estamos hechos de acero por lo menos. Yo también me chupo unas 12 horas. Suerte, compañera. Me identifico mucho con el poema.

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  3. "con la suerte de esta doble nacionalidad" Que bueno...

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  4. Bendita rutina, ésa que te incluye día tras día...

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