lunes, 1 de abril de 2013

Mis más sinceras disculpas













Me van a disculpar, 
pero he decidido volver
al vientre materno.

Así que me siento cómoda,
en silla de mimbre,
en mecedora de madera;
me dejo flotar ingrávida,
como una astronauta 
con uniforme del colegio
que viaja al pasado,
pues necesito chuparme el dedo.

6 comentarios:

  1. Nada puede ser más restaurador :-)

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  2. Ay el vientre materno, tan seguro, tan buen cobijo,tan de chuparse el dedo. Perfecto.

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  3. muy buena retrospectiva de la vida, inmadurar tal vez antes que seguir madurando...

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