lunes, 4 de febrero de 2013

Espumando













Era un día con intención de
sofá y mantas,
con pocas horas de sueño,
resaca de risas y cervezas.

Era una mañana silenciosa, 
mañana de leche con galletas, 
de espumadera, de lavadora, 
sin sobresaltos. 

Era el último día de una semana
de cervicales cargadas, 
piernas cansadas,
mente colapsada.

Entonces, salió el sol, 
y me alegré de tenerte a mi lado. 



1 comentario:

  1. Tú y yo miramos en la misma dirección,
    así que no te preocupes más,
    todo va a salir bien,
    la vida se abre camino,
    nosotros estamos vivos,
    estamos vivos.

    ResponderEliminar